Gran parte de mi actividad está dedicada a la docencia. Es muy difícil hoy en día vivir solo de la pintura y por eso es necesario recurrir a una actividad complementaria, la cual ejerzo con gran pasión durante el ciclo escolar, entre los meses de Octubre y Junio.
Durante varios años trabajé en diferentes academias y escuelas de la zona sur de Madrid como en la Escuela Municipal de Parla, o academias en Getafe y Leganés, hasta llegar en el año 2003 a la Escuela de pintura de Griñón de la mano del pintor y amigo Carlos Sosa.
Desde 2007 soy director y profesor de la Escuela de pintura, una profesión que compagino con mi faceta de artista. En la actualidad imparto clase a casi doscientos alumnos del municipio, ya que la escuela cuenta con una amplia oferta de grupos y horarios.
“Es importante conocer al alumno, saber lo que pretende conseguir viniendo a la escuela y adaptarse a él”. Son diferentes motivos los que mueven a las personas a apuntarse a sus clases, aunque para mi lo que más importa es que los alumnos disfruten con la pintura.
Las clases se distribuyen en grupos de infantil-juvenil y adultos y en ellas se trabajan técnicas como grafito, óleo, carboncillo, pastel, acuarela o acrílico. Los cursos suelen coincidir con el ciclo escolar y normalmente se dividen en tres trimestres; un periodo en el que organizo exposiciones con las obras que los alumnos han realizado durante el curso. Propongo otras actividades complementarias como monográficos de dibujo al natural o pintura al aire libre. A través de estos cursos nos desplazamos a lugares como Los Jardines del Príncipe, de Aranjuez; el Puente de Alcántara, en Toledo o Albarracín, lugar elegido en diferentes ocasiones para realizar monográficos… También, se organizo ciclos de cine sobre arte, viajes fuera de España.. etc.